PEQUEÑOS BICHOS POR EL MONTE

PEQUEÑOS BICHOS POR EL MONTE

   

     Entramos en primavera; para los corredores de montaña temporada fuerte de entrenos, ya que el calendario trail acaba de empezar y procuramos escaparnos el mayor tiempo posible al monte. Temporada impredecible también por el tiempo. Nos encontramos tanto sol, como lluvia, incluso nieve. Pero no solo jugamos con o contra el clima. Desde hace semanas  ya no corremos solos. Si os hablo de Ixodidae o Thaumetopoeidae no sabréis a que me refiero, verdad? Pero si os digo que estos son los nombres científicos de nuestras “amigas” las garrapatas y las procesionarias, esto si os suena más.

    El clima  también afecta a estos seres que cada vez adelantan más su llegada. El invierno cada vez es menos duro y sus ciclos de vida se ven afectados. De forma que hace unos años no veíamos una procesionaria en el suelo en todo el invierno y ahora parece que han dejado de invernar.

    Vamos por partes. Muchos nunca os habréis quitado una garrapata, y otros no estaréis acostumbrados a correr sobre una alfombra de procesionaria. Todo depende de la zona por donde entrenemos. Ambas son muy molestas, aunque sus efectos son totalmente diferentes.

    GARRAPATAS

   Las garrapatas se encuentran a menudo en hierba alta, donde esperan en el extremo de una hoja para intentar engancharse a cualquier animal que pase. Y sí , dentro de “animal” entramos nosotros, los corredores. Normalmente habitan en zonas donde hay ganado o fauna como jabalíes, corzos, ciervos etc….Muy frecuentes en los bosques Navarros. Pueden esperar semanas, incluso meses, hasta hallar un “huésped” adecuado. Cuando lo encuentran trepan sobre él y con la ayuda de su dentadura se enganchan.Se alimentan de nuestra sangre, y por la tanto están en contacto directo con ella. De ahí que muchas veces oigamos hablar sobre la trasmisión de enfermedades por garrapata.  Tranquilos, la mayoría de picaduras de Garrapata son inofensivas. Y retiradas debidamente no suelen ocasionar problemas.

 

Los especialistas en enfermedades parasitarias recomiendan que siempre acudamos a un médico para que extraiga la garrapata; pero en caso de no hacerlo, hay que tener paciencia y nunca tirar de ella sin previamente aplicar una gota de aceite, esperar 5  minutos y volver aplicar otra gota. Tras esto, la extraemos suavemente porque conseguimos que el aparato chupador de la garrapata se lubrique y se suelte con mayor facilidad. Después deberíamos aplicar un antiséptico, que puede ser Betadine o Cristalmina.  Si produce una reacción local severa, es recomendable acudir al médico y que la valore. Hay veces que esta reacción local se confunde con que “se ha quedado la cabeza dentro”. Ante la duda, no introduzcáis ni agujas ni pinzas ni nada para intentar sacar “la cabeza”.

Y por supuesto, no aplicar remedios de leyendas populares como gasolina, petróleos, naftalinas, etc. No sirven más que para irritar todavía más la zona.

 

   PROCESIONARIA

    Abundan en los bosques de pinos donde es una plaga muy extendida. Os enseñaría su calendario de ciclos, pero no serviría de mucho. Como os he dicho antes, debido al cambio climático se han visto afectadas y cuando deberían invernar no lo hacen. La época de reproducción o la temporada en la que suben y bajan de los arboles también ha cambiado. Vamos, que están bastante alocadas.

   ¿En qué nos afectan? Muchos picores sobre todo en tobillos. Hay personas más susceptibles que otras. Lo más frecuente es el picor en tobillos, picor que invita a arrancarte la piel con la uñas por su intensidad. Hay quien sufre un ligero sarpullido y hay quien acaba en urgencias por reacciones alérgicas y ronchas por todo el cuerpo.Aunque es muy molesto,no suele tener mayor gravedad que eso, desesperantes picores.

    Muchas veces pensamos que si no las tocamos estamos a salvo. Error. La procesionaria está recubierta de una especie de pelo que flota en el aire y también en los charcos. No es necesario pisarla para contaminarse. Solo con salir a correr por la zona donde habitan y meter el pie en un charco es suficiente para que en unas horas empecemos a rascarnos sin piedad.

    Donde sí me gustaría hacer hincapié es en los perros. Muchos de nosotros salimos a correr con perro. En ellos las consecuencias de la procesionaria pueden ser terribles. No quiero ponerme dramática, pero el efecto en los perros es muchísimo más grave que en los humanos. Ellos van directamente a morderlas y es un cuadro más grave; pérdida de parte de lengua, aspiración de “pelos” al aparato respiratorio, lesiones severas en piel. Si nuestra mascota sufre el contacto con una procesionaria deberemos lavar abundantemente con agua fría la zona sin frotar y acudir al veterinario en cuanto podamos.

   Pues hasta aquí este articulo sobre bichos. Os aseguro que aunque me ha tocado sufrir a  las dos, he visto tantas fotos y he leído tanto para haceros este pequeño resumen que todavía me caen peor. Espero no quitaros las ganas de salir al monte, ya que mi intención es la contraria. Aunque es un poco asqueroso hablar de ellas, que sepáis que normalmente no dan mayores problemas .En mi zona hay mucha garrapata y rara es la vez que no me quito alguna mientras  corro y cuando llego a casa. Sobre todo a partir de estas fechas. Nunca me han hecho la más mínima reacción. Ya me he acostumbrado a mirarme de arriba abajo al acabar un entreno. Asi que lo dicho, a correr al monte que hay sitio para todos y todas.

Saioa Muñoz, marzo de 2017.